La madre del detenido relató que atraviesa un momento personal extremadamente complejo y manifestó su intención de visitar a Claudio Gabriel Barrelier en el centro de detención para que él mismo le brinde explicaciones sobre lo ocurrido. Al recordar la personalidad de su hijo, lo definió como un individuo sano y querido por su entorno, insistiendo en que la educación que recibió en su hogar se distancia completamente de los hechos que ahora se le imputan en la justicia.
En relación con el vínculo con la víctima, la mujer negó categóricamente que existiera algún tipo de relación previa entre ambos. Aseguró que no conocía a Agostina Vega y aclaró que solo tuvo un encuentro ocasional con la madre de la menor, Melisa, a quien le presentaron como una conocida, restando peso a cualquier teoría sobre un vínculo íntimo o familiar entre las partes involucradas en este caso.
La progenitora del acusado confesó que recién en los últimos días pudo dimensionar la gravedad del escenario judicial y social que rodea a su hijo. Conmovida por la situación, admitió sentirse devastada y señaló que, aunque hace tiempo no mantenía un contacto frecuente con él, lo vio recientemente y lo notó tranquilo, motivo por el cual sostiene la necesidad imperiosa de mantener un encuentro personal para esclarecer sus dudas sobre el episodio.
Finalmente, la mujer destacó la faceta laboral y paternal de Claudio Gabriel Barrelier, resaltando que siempre se desempeñó en diversos oficios como la electricidad o la albañilería ante las necesidades económicas. Además, lo describió como un padre dedicado y afectuoso con su propia hija, insistiendo en que nunca fue una persona agresiva, una visión que, según su testimonio, se contradice drásticamente con la acusación por el crimen que hoy mantiene a su hijo tras las rejas.

