El comercio tucumano está de luto. Este lunes se conoció el fallecimiento de Roberto Guini, uno de los empresarios más reconocidos de la provincia, fundador de la histórica juguetería Guindi y referente de varias generaciones que crecieron identificando su marca como parte de la vida cotidiana de Tucumán.
Su fallecimiento provocó un profundo pesar en distintos ámbitos de la provincia, donde durante décadas construyó una trayectoria marcada por el trabajo, el compromiso institucional y el desarrollo de una empresa familiar que se convirtió en un clásico para miles de tucumanos.
Guindi trascendió la actividad comercial para transformarse en un símbolo de la infancia de varias generaciones, consolidándose como una de las jugueterías más emblemáticas de la provincia.
Además de su faceta empresarial, Guini tuvo una activa participación en la vida institucional y comercial de Tucumán. Fue presidente de la Cámara de Jugueteros y Afines de Tucumán y también integró la comisión directiva de Atlético Tucumán durante la década de 1990, dejando una huella por su compromiso con la institución decana.
Precisamente, el club de 25 de Mayo y Chile expresó públicamente su pesar a través de las redes sociales. «Con profundo pesar despedimos a Roberto Guini, socio y ex directivo de nuestra institución. Su aporte a la vida institucional del club permanecerá en el recuerdo de toda la familia decana», señalaron desde la entidad.
Uno de los legados más importantes que deja el empresario fue la continuidad familiar del proyecto comercial que inició décadas atrás y que hoy continúa en manos de sus hijos. En una entrevista realizada el año pasado por la Cámara de Comerciantes del Microcentro con motivo del Día del Padre, su hijo Sebastián Guini había destacado el rol fundamental que su padre desempeñó como guía y referente dentro de la empresa. «Mi papá tiene muchos años de trayectoria en la empresa. Es el fundador y nos deja permanentemente sus valores y sus enseñanzas. Estamos muy contentos de poder aprender de él todos los días», expresó en aquella oportunidad.
También le dedicó un mensaje de profundo agradecimiento. «Le agradezco por su dirección, por sus conductas y por su trabajo. Para nosotros es una manera de seguir creciendo personal y profesionalmente», había manifestado.
Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre profundamente ligado al esfuerzo cotidiano, a la construcción de vínculos y a la defensa del comercio local, en una época en la que las empresas familiares constituían uno de los motores fundamentales de la economía tucumana.

