La última edición del Boletín Epidemiológico Nacional correspondiente a la semana epidemiológica 25 constató que, si bien la circulación generalizada de los virus respiratorios se encuadra dentro de las proyecciones estacionales, las notificaciones asociadas al Virus Sincicial Respiratorio registraron una suba. Este comportamiento epidemiológico influye de manera directa en el volumen de cuadros de bronquiolitis y neumonía reportados en el territorio, manteniéndose en paralelo una clara predominancia del virus de influenza A y niveles muy bajos de SARS-CoV-2.
Las estadísticas oficiales reflejan que en el sector de atención ambulatoria se contabilizaron 21 muestras positivas para el patógeno sincicial a lo largo de las últimas cuatro semanas. En lo que respecta al monitoreo de pacientes que requirieron internación hospitalaria, las detecciones de influenza experimentaron un descenso al consolidar 230 casos confirmados, cifra que representa 44 diagnósticos menos que en el lapso previo, mientras que las confirmaciones por laboratorio del virus sincicial subieron a 277 internados.
En el acumulado histórico medido hasta la semana 24, los efectores de salud notificaron de forma exacta 67.907 cuadros de neumonía y 47.683 episodios de bronquiolitis. El análisis del corredor endémico institucional determinó que ambas patologías pulmonares se ubican actualmente en la denominada zona de éxito respecto a la serie de los últimos cinco años, arrojando tasas de afectación de la población que resultan similares o ligeramente inferiores a los registros históricos precedentes.
Por su parte, los análisis genómicos centralizados por la ANLIS Malbrán ratificaron que el subclado K continúa erigiéndose como la variante absolutamente hegemónica de la influenza A, abarcando el 95 por ciento de las muestras secuenciadas durante el corriente año 2026. Las regiones del Noroeste de Argentina y el Centro del país agrupan la mayor proporción de esta variante específica con un consolidado de 218 casos positivos, en un contexto donde las consultas ambulatorias por gripe marcaron una baja en la positividad del 41 al 33,3 por ciento.

