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El análisis de la balacera podría complicar la situación de Ricky Puenzo en el juicio por Alejandra Benítez

La ciencia podría develar el misterio de quién mató a Alejandra Benítez de seis balazos el 5 de noviembre de 2020 en la vereda de su casa, en Ayacucho al 900. En especial, el informe de la autopsia que reveló que murió de seis balazos: el dato fundamental será si se hicieron a corta o a larga distancia. Y el informe forense fue revelado hoy, en el juicio que se sigue contra Ricardo «Ricky» Puenzo, acusado del homcidio.

En el lugar sólo estaban tres personas: Alejandra, Puenzo y Diego Mercado, amigo de ella, que también recibió varios tiros, pero sobrevivió.

El superviviente reconoció de inmediato a Puenzo como el autor de los disparos. Un año después, cambió de discurso y dijo que no lo vio disparar, porque justo se dio vuelta. Vio los fogonazos, escuchó los tiros pero justo estaba mirando a otro lado. Fueron segundos, dijo. ¿Podría haber aparecido alguien en escena en esos instantes, disparado contra ellos dos, haber perdonado la vida a Puenzo y huir, todo en un abrir y cerrar de ojos?

Para la justicia, la sola posibilidad de que ese misterioso asesino haya aparecido de la nada y haya consumado la masacre podría generar una duda que obligue a absolver a Puenzo. Por eso, el dato de la distancia en que se realizaron los tiros podría descartar la hipótesis del asesino desconocido.

Los disparos fueron hechos a corta distancia. Lo especificó este miércoles el autor de la autopsia en el juicio. Dijo que la víctima falleció por un shock hipovolémico por las heridas de proyectil de arma de fuego y que el informe anatomopatológico reveló que en base a las muestras de piel los disparos se efectuaron a corta distancia.

Eso revela que el asesino estaba cerca de Alejandra y Mercado, que no se trata de un francotirador a la distancia ni de alguien que pasó en algún vehículo. Y, de acuerdo al único sobreviviente, sólo ellos tres estaban tan cerca.

En el juicio declararon tres peritos más que intervinieron en la investigación. “En mi caso ingreso al lugar cuando se hicieron el resto de las pericias por parte de Criminalística y Química Legal. En este caso, el cadáver estaba en la vereda oeste de calle Ayacucho al 900 y presentaba una serie de lesiones en el cuerpo que eran compatibles con proyectiles de arma de fuego. Fueron un total de seis”, señaló el médico forense sobre los disparos.

El coordinador del lugar del hecho describió el material fotográfico, balístico y planímetro a través de imágenes en pantalla donde se observaron las evidencias (identificadas con letras y números) correspondientes a las vainas servidas encontradas (ocho), las manchas pardo rojizas y las latas de cervezas (tres).

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