Actualidad

Producción de maracuyá en Tucumán: Hemos logrado buenos rendimientos

En el caso del maracuyá, el atractivo se encuentra también en la velocidad con la que puede comenzar a generar producción: bajo condiciones adecuadas, puede hacerlo aproximadamente ocho meses después de implantado. Para pequeños y medianos establecimientos, esa característica puede ser decisiva porque permite acortar los tiempos de recuperación de la inversión.

Pero su potencial económico va más allá de la venta de fruta fresca. Pulpa congelada, jugos, concentrados, bebidas, helados y productos gastronómicos abren la puerta a una transformación industrial que permitiría multiplicar el valor generado por cada hectárea y ampliar la demanda de mano de obra en distintas etapas de la cadena. Tucumán cuenta, además, con experiencia en procesamiento de frutas y alimentos, una infraestructura de conocimiento que podría favorecer ese desarrollo.

«Nosotros fuimos pioneros en el mundo del maracuyá incursionando en Argentina. Empezó mi padre hace 15 años y hoy seguimos trabajando. Nos forzó la caída de las exportaciones de frutilla que era la principal fruta que se producía en Tucumán aparte del limón. A diferencia de las zonas de producción que son más Ecuador y Perú, no tenemos el mismo tiempo de producción: acá sólo son seis meses y en otras partes todo el año. De igual manera, «se puede adaptar el cultivo y hemos logrado buenos rendimientos por hectáreas«, destacó en diálogo con LV12, Lucio Bianciotti, productor y exportador.

Actualmente en Argentina hay unas 100 hectáreas plantadas de maracuyá. «Nosotros tenemos 55 en Lules y somos los principales productores de Maracuyá en el país. En el resto del mundo hay muchísimo maracuyá plantado y son todos productores chicos».

En cuanto al sabor, dijo que «es el mismo, hablando de la variedad amarilla. Viene el morado, las producciones son más chicas, pero para lo que es industria siempre se busca rendimiento, entonces acá se cultiva maracuyá amarillo».

Volúmenes de cosecha

Bianciotti sostuvo que «un promedio está rondando en Tucumán 20.000 kilos por hectárea. La lluvia afecta porque en Tucumán estamos en una zona subtropical porque en la época de verano cae mucha agua y la floración del maracuyá es en verano. El problema que se tiene es que se lava el polen entonces no hay fecundación».

¿Se exporta el maracuyá?

El productor indicó que es «100 % mercado interno, no exportamos absolutamente nada, pero si importamos maracuyá porque la producción no nos alcanza».

Por último, Lucio Bianciotti agregó que además de Tucumán, otras provincias como Corrientes, Salta, están cultivando maracuyá. «Hay que animarse, nosotros cuando empezamos no sabíamos nada. Hay que apostar con fuerza, empezar a automatizar procesos e ir para adelante, aunque estemos atravesando situaciones complicadas».

Fuente de la nota