Noticias Argentinas difundió que Catalina, la niña que había resultado gravemente herida tras la explosión en una feria de ciencias en la ciudad de Rancagua, salió de terapia intensiva del Hospital Garrahan después de quince días. Sus padres expresaron su emoción al señalar que fue “una felicidad enorme”.
La menor pasó de terapia intensiva a una sala común y, según contaron sus padres, se encuentra estable y en recuperación. “Está bien, va mejorando. De venir de una cirugía tan importante en una semana a estar en sala común es una felicidad enorme. Podemos estar más con ella”, expresaron Ángeles Del Valle y Javier Maglio, los padres de la niña.
Ambos relataron que Catalina logró salir de terapia intensiva luego de una extensa y
compleja cirugía a la que fue sometida por un grave traumatismo craneofacial.
Explicaron además que habían viajado a Rancagua para visitar a familiares y acompañar a la abuela de la niña, quien debía ser operada. Durante esa visita, Catalina asistió a la feria de ciencias donde ocurrió la explosión.
“Estábamos con mi mamá en el hospital porque la iban a operar, y cuando llegamos al pueblo nos avisan que la nena había tenido un accidente. No sabíamos lo que había pasado, nos encontramos con esta tragedia”, recordó la familia al describir el momento del accidente.
La explosión del artefacto que simulaba un volcán le provocó a la niña un grave traumatismo craneofacial. Un fragmento metálico impactó en su rostro e ingresó por el maxilar superior izquierdo hasta la cavidad intracraneal, quedando alojado a tan solo dos milímetros de la arteria carótida, lo que comprometió seriamente su vida.
La operación, de alta complejidad, incluyó procedimientos de neurocirugía y reconstrucción facial: se le practicó una craniectomía descompresiva, una polectomía del lóbulo temporal para controlar el sangrado intracerebral, abordajes combinados de base de cráneo y rostro, la extracción controlada del fragmento metálico y una traqueotomía para mejorar la ventilación

