De acuerdo con la investigación, el escenario base de resignación fiscal se ubica en los u$s1.069 millones al año, con un piso de u$s786 millones según el volumen de exportaciones. El principal factor de esta pérdida de recursos estatales es la disminución de la alícuota del Impuesto a las Ganancias, que bajó del 35% al 25% para las corporaciones adheridas.
Esta reducción en Ganancias representa una merma de u$s545 millones anuales, con especial beneficio en los desarrollos de gas natural licuado (GNL) y minería. Asimismo, entre 2025 y 2028 se prevé un impacto adicional de u$s430 millones por año debido a las franquicias arancelarias y la devolución del IVA durante la etapa constructiva.
El fisco también dejará de percibir unos u$s107 millones anuales por la flexibilización de las retenciones a las exportaciones, un esquema que favorece a emprendimientos de litio y plata. En este marco, la petrolera estatal YPF posee un rol central, ya que concentra el 68,5% de las inversiones totales aprobadas bajo el régimen.
El CEPA cuestionó la efectividad del RIGI como motor de nuevos capitales, tras detectar que siete de los doce proyectos vigentes contaban con anuncios previos o estudios avanzados. El organismo concluyó que el sistema otorga privilegios cambiarios y aduaneros extraordinarios a planes económicos que se hubieran ejecutado de todas formas.
Por último, el informe alertó sobre los riesgos de la propuesta denominada «SuperRIGI», una ampliación que reduciría aún más el Impuesto a las Ganancias hasta el 15%.
Los principales hallazgos del informe del CEPA:
El costo fiscal anual estimado en régimen de plena producción supera los u$s1.800 millones según el nivel de exportaciones alcanzado. El componente más significativo son las retenciones de exportación resignadas que representan u$s851 millones anuales, afectando principalmente al petróleo (VMOS), al litio (Rincón de Litio y Hombre Muerto Oeste) y la plata (Diablillos y Gualcamayo). Para gas, oro y cobre, la alícuota ya era 0% antes del RIGI. El diferencial de alícuota de Ganancias (10 puntos porcentuales, de 35% a 25%), genera una renuncia recaudatoria de u$s545 millones anuales en el escenario base, concentrada en proyectos de alta rentabilidad como el GNL de Southern Energy y Los Azules. Precisamente es este componente el que se reduce todavía más con el SuperRIGI (del 25% al 15%). En la fase de construcción (2025–2028), el costo fiscal actual —concentrado en aranceles e IVA pre-operativo— se estima en u$s430 millones anuales (escenario base). Este es el impacto visible hoy en las cuentas públicas. YPF ocupa un lugar claramente dominante dentro de los proyectos aprobados en el marco del RIGI. La compañía tiene participación directa o un rol protagónico en iniciativas que concentran el 68,5% del monto total comprometido hasta el momento, equivalente a u$s8.267 millones sobre un total de u$s26.679 millones de inversiones aprobadas. Una parte sustancial de las inversiones aprobadas bajo el RIGI no surgieron a partir de la creación del régimen. Al menos 7 de los 12 proyectos aprobados ya habían sido anunciados públicamente, contaban con estudios avanzados, inversiones ejecutadas o definiciones estratégicas previas a la sanción de la ley. Esto sugiere que el RIGI no está generando necesariamente inversiones nuevas, sino otorgando beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios extraordinarios a proyectos que probablemente se hubieran desarrollado de todos modos. FUENTE: C5N

