Actualidad

más de 330 mil fueron cerradas

Los datos del Banco Central muestran que, desde la asunción de Javier Milei, se cerraron más de 330 mil cuentas sueldo, con un recorte reciente de más de 65 mil solo en abril. La dinámica no aparece como un episodio aislado sino como parte de un proceso más amplio.

Un rastro directo del empleo

Cada cuenta sueldo está asociada a un puesto de trabajo formal, por lo que su caída refleja una contracción de ese universo. El movimiento fue especialmente brusco al inicio del año: el total pasó de 10,3 millones en diciembre a 10 millones en enero.

A la par, se redujo la cantidad de empresas que acreditan haberes. Según los registros, hay 28.000 menos en esa condición, lo que refuerza la lectura de un sistema que pierde densidad tanto del lado de los trabajadores como del tejido empresarial.

El ajuste dentro de las empresas

En muchas pymes, el impacto no se traduce de inmediato en despidos, sino en decisiones previas de reorganización. La pérdida de poder adquisitivo y la caída de la actividad empujaron a revisar costos, y en ese proceso varias empresas optaron por concentrar su operatoria en menos entidades bancarias.

El resultado es un cierre progresivo de cuentas que antes se utilizaban en paralelo. Ese mismo comportamiento se observa en las cuentas corrientes, que cayeron en casi 300.000 entre junio y diciembre.

Bancos que retienen y restringen

Frente a la pérdida de clientes, los bancos desplegaron estrategias para sostener su cartera, con bonificaciones en los costos de mantenimiento o períodos sin cargo.

Al mismo tiempo, endurecieron las condiciones de ingreso. Las entidades elevaron los controles para la apertura de cuentas empresariales y limitaron los procesos digitales, en respuesta a un aumento de la morosidad y a la proliferación de fraudes.

Entre las maniobras detectadas figuran la simulación de plataformas de home banking para obtener claves y datos bancarios, así como la creación de sociedades ficticias para acceder a créditos.

El trasfondo económico

El comportamiento del sistema financiero se inscribe en un deterioro más amplio del mercado laboral. La tasa de desempleo alcanzó el 7,7% en el primer trimestre, el nivel más alto desde 2021, según el INDEC, mientras que en los principales centros urbanos se estiman 1.731.000 personas sin trabajo.

Sectores como la construcción muestran el impacto con claridad: perdió alrededor de 100.000 puestos y redujo su actividad en un 30%, de acuerdo con la Cámara Argentina de la Construcción. La industria manufacturera y el comercio mayorista también registran caídas.

En ese contexto, la baja de cuentas sueldo deja de ser un dato técnico y pasa a funcionar como una señal concreta de la contracción del empleo formal.

Fuente de la nota