Aunque lleva más de dos décadas en suelo inglés, Campanaro aseguró que el vínculo con su país sigue intacto y que el partido se vive con una mezcla de emociones: «Se vive con mucha emoción por más que hace mucho esté acá, el corazón siempre está allá en Argentina y acá se vive el partido de Inglaterra más emocionante todavía; al inglés también le gusta mucho el fútbol aunque no tengan tanta euforia como nosotros», expresó.
También explicó que la comunidad argentina suele reunirse para seguir los partidos de la Selección: «Hay bares en los que se juntan los argentinos, lo que pasa ahora es que por una cuestión de horario no fuí a los bar por que los partidos son a las 1 o 2 de la mañana y dia de semana; se que hay gente que se juntó, los argentinos se juntaron aquí, siempre estamos por todos lados», comentó.
Consultado sobre la carga simbólica que representa un nuevo enfrentamiento entre ambos seleccionados, Campanaro consideró que la mirada sobre esa rivalidad difiere entre argentinos e ingleses: «Por supuesto hay una connotación de ese tipo, lo que yo veo es que el argentino lo vive más intensamente, políticamente y mezcla más las cosas; el inglés no lo mezcla tanto por que la cuestión política y Malvinas no está tan arraigado como en nosotros la guerra; ellos tienen más presente el lado deportiva, lo de la mano de dios y ahí viene la rivalidad», señaló.
Por último, destacó la admiración que genera Lionel Messi entre los aficionados ingleses y cómo las nuevas generaciones valoran su figura: «Messi es muy respetado, hay gente por la calle que tiene la camiseta de Messi y la Selección, una cantidad importante y vos decis no son todos argentinos. También hay que entender cómo cambian las generaciones, los jóvenes no tienen a Maradona tanto y es importante verlo jugar a Messi», concluyó.
A horas de una nueva edición de uno de los clásicos más emblemáticos del fútbol mundial, el testimonio de Campanaro refleja cómo la pasión por la Selección Argentina trasciende fronteras y cómo, incluso en Inglaterra, el partido se vive con una intensidad especial, aunque desde una perspectiva diferente a la que predomina en Argentina.

