El Santo tiene la obligación de ganar, luego de acumular dos derrotas seguidas (ante Temperley como local y Nueva Chicago como visitante, ambas 2-1) y quedar en una situación crítica: hoy está afuera de la zona de clasificación al Reducido.
La deuda de San Martín, sin embargo, no se reduce a las últimas fechas, sino que a lo largo del torneo ha dejado mucho que desear, sobre todo como local: sumó apenas la mitad de los puntos que disputó y solo tiene cuatro victorias en la Ciudadela (sobre 11 partidos).
El DT Santo, Alejandro Orfila, deberá meter mano en el equipo. Principalmente, por la expulsión de Santiago Briñone ante Chicago, pero no se descarta que cambie el esquema táctico.

