En el último partido de la jornada de finales, la Primera de San Martín se enfrentó a Bajo Hondo en un el encuentro que fue sumamente parejo y terminó igualado 12-12 durante el tiempo regular, por lo que el campeón debió definirse mediante muerte súbita. Allí apareció la precisión y el temple del conjunto “Santo”. Un penal clave terminó inclinando la definición a favor de San Martín, que pudo desatar el festejo y quedarse con el título.
El campeonato tiene además un significado especial para la institución, ya que se produce 17 años después de la llegada del rugby al club.
De esta manera, San Martín vuelve a gritar campeón y celebra un título histórico para su disciplina, coronando una jornada inolvidable con la conquista de la Copa Oro 2026.

