La crisis del sector produjo un endurecimiento de las condiciones financieras que frenó el crédito productivo y disparó las tasas de interés a niveles que, en sus picos, llegaron al 190% de tasa nominal anual (TNA).
El dato se conoce justo en un momento en el que la mora está en el centro de la agenda política y económica del país y cuando la Argentina se ubica hoy con la tasa de morosidad más alta de América Latina: el 7,3% de la cartera del sistema bancario estaba en situación irregular a marzo, según un relevamiento de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) sobre 16 países de la región.
En este escenario, la irregularidad abarca tanto a familias como a empresas ya que cerca de 5,8 millones de argentinos mantienen deudas con entidades financieras, entre bancos, fintech y otros proveedores de crédito.
El monto total de crédito de empresas industriales asciende a 25 billones de pesos a junio de 2026, el 30% del crédito total a empresas en el sistema financiero. De ese total, $968.000 millones están en situación irregular, distribuidos entre 4.231 firmas morosas, con un promedio de $228 millones por empresa.
Según el informe de la UIA, “hasta mediados de 2025, el crédito a las empresas había crecido un 106% en términos reales desde diciembre de 2023″. Ese impulso se cortó de manera abrupta entre julio de 2025 y mayo de 2026, cuando el financiamiento al sector apenas avanzó un 0,2% real.
El monto total de crédito de empresas industriales asciende a 25 billones de pesos a junio de 2026, el 30% del crédito total a empresas en el sistema financiero. De ese total, $968.000 millones están en situación irregular, distribuidos entre 4.231 firmas morosas, con un promedio de $228 millones por empresa.
Lo que revela el informe de la UIA es que el 80% de las empresas hoy en mora, eran pagadoras regulares hasta 2024.
El trasfondo estructural agrava el cuadro
El presidente Javier Milei atribuyó parte del problema al consumo de televisores durante el Mundial. “Vino el mundial, ¿saben qué hicieron muchos? Iban a cadenas de venta de electrodomésticos y se llevaban televisores”, dijo en la Bolsa de Comercio de Rosario. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) rechazó esa lectura.
Argentina tiene un crédito al sector privado equivalente al 13% del PBI, el más bajo entre 16 países relevados. Brasil ronda el 75%, Chile el 100%, y economías como Estados Unidos y China se ubican cerca del 200% del PBI. A esa brecha se suma la carga impositiva sobre la intermediación financiera: los impuestos nacionales, provinciales y municipales elevan más de un 18% el costo financiero de un crédito productivo.

