Quique Setién rompió el silencio y cargó contra Messi: Leo es difícil de gestionar

Luego de la dolorosa caída del Barcelona frente al Bayern Munich por los cuartos de final de la Champions League, Josep María Bartomeu, quien unos meses antes había apostado por él, decidió hacer oficial el despido de Quique Setién, quien estuvo al frente del conjunto catalán desde el 14 de enero hasta el 17 de agosto del 2020. Desde su salida, y en plena batalla legal para cobrar lo que restaba de su contrato, el ex entrenador se recluyó en su casa de Liencres, Cantabria y se alejó de toda la exposición del mundo Culé. Sin embargo, meses después, Setién rompió el silencio y, entre fuertes autocríticas, también apuntó contra Lionel Messi.

En una entrevista para El País con Vicente del Bosque, el DT de 62 años, quien siempre fue un gran admirador de la Pulga, se refirió a la personalidad del 10 y dejó impactantes frases sobre su ex dirigido. “Creo que Messi es el mejor de todos los tiempos. Ha habido otros grandísimos jugadores que han sido buenísimos, pero la continuidad que ha tenido este muchacho a lo largo de los años no la ha tenido nadie. Si acaso, Pelé… Le dije un día que llevaba 15 años esperando que llegara el partido del Barsa para verle”, comenzó Setién.

Sin embargo, pese al elogio inicial, ante la consulta de Del Bosque sobre cómo se maneja a Messi en el vestuario, el ex entrenador del Barcelona, expresó: “Hay otra faceta que no es la de jugador y es más complicada de gestionar. Mucho más. Algo inherente a muchos deportistas como se ve en el documental de Michael Jordan. Ves cosas que no te esperas”.

En la misma línea, agregó: “Es muy reservado, pero te hace ver las cosas que él quiere. No habla mucho. Sí, mirar, mira… Después de marcharme lo que sí tengo claro es que en determinados momentos tenía que haber tomado otras decisiones, pero hay algo que está por encima de ti: el club. Y está por encima del presidente, del jugador, del entrenador. Es el club y los aficionados. Son a los que debes el mayor respeto y tienes que hacer lo más conveniente para la entidad. Hay millones de personas que piensan que Messi, o cualquier otro jugador, es más importante que el club y que el entrenador. Este jugador, como otros a su alrededor, han vivido durante 14 años ganando títulos, ganándolo todo”.

Tras su respuesta, Del Bosque le recordó a Setién la supuesta frase que el Tata Martino le habría dicho a Messi cuando era entrenador del Barsa, que nunca fue confirmada por los protagonistas, pero que es muy famosa dentro del mundo Culé: “Ya sé que si llamas al presidente me puedes echar en cualquier momento, pero no me lo demuestres todos los días”. ¿Qué dijo Setién sobre el tema? “Sí, he escuchado esa frase y otras. No me hace falta que nadie me diga lo que dijo Martino u otro. Lo he vivido. He tenido experiencias suficientes para hacer una valoración exacta de cómo son realmente este muchacho y los demás”.

En la continuidad de la nota, el ex entrenador del Culé volvió a apuntar contra la personalidad de Leo, se refirió al cruce que tuvieron los jugadores con Eder Sarabia, su ayudante, y habló del catastrófico 2-8.

Del Bosque: -Lo que te honra es que hables como hablas de él, y que digas que es el mejor jugador de todos los tiempos. Lo más importante en los deportes colectivos, en contraste con los deportes individuales, es que debe haber una generosidad. Y si la generosidad viene de los más grandes tendremos mucho ganado. Si por ejemplo un día decides quitar a Messi media hora porque está el partido sentenciado y das cariño a otro jugador esa es la generosidad que debe existir en un equipo. Quien no la tenga…

Setién: -Eso es difícil cuando alguien se ha acostumbrado a ganar. Y cuando dentro de sí mismo se genera una ansiedad que, cuando no lo consigue, le hace daño. Realmente, la exigencia tan bestial que hoy existe en el fútbol le ha imbuido a él y a otros muchos que necesitan vencer permanentemente. Pero, claro, para ganar tú no puedes utilizar todo. Es verdad que hay jugadores que no son fáciles de gestionar. Entre ellos Leo, es verdad. También hay que tener en cuenta que es el mejor futbolista de todos los tiempos. ¡Y quién soy yo para cambiarle! Si allí le han aceptado durante años como es y no le han cambiado…

DB: -Se trata de tener un buen grupo y así el jugador será mucho mejor para el equipo.

S: -Seguramente, a su manera, es generoso. El problema es que la perspectiva desde dentro a veces te engaña. La realidad que ellos viven no es la realidad que vivimos los demás. Para ellos, y para mucha gente, lo único que importa es ganar y todo lo demás no vale. Hasta que no dejas el fútbol y no pasan unos años, no ves con claridad la realidad de la vida. Estás metido en lo tuyo, te retroalimentas del mismo grupo siempre y son situaciones difíciles para ellos. Son chavales a los que damos todo.

DB: -Desde fuera ves que todas las pelotas tienen que tener el mismo destino, parece como si alguno dijera: ‘si no se la doy a Messi y…’. Se convierte en un servilismo mal entendido.

S: -Hay ocasiones en que no tiene que ser así. No se la tienes que pasar siempre. Tienes que tomar tus propias decisiones y afrontar la responsabilidad.

DB: -No sé si las intervenciones de tu segundo, Eder Sarabia, les alteró un poco y en lugar de poner agua al fuego…

S: -Vicente, el primer día expliqué a los futbolistas cómo era Eder. Les dije que el primero que le tenía que aguantar era yo. Es un chaval que tiene energía pura, que vive el fútbol con intensidad, pero que es como es. No le vamos a cambiar ya. Tratamos de cambiarle algunos aspectos porque le quiero muchísimo. También sé que aporta grandísimas cosas y eso hay que valorarlo. Es un chaval extraordinario. El día que le sacaron las cámaras diciendo cosas, le dije que no podía dar esa imagen. Al día siguiente hablé con los capitanes y les pedí disculpas. Ellos me dijeron que no les importaba que chillara y les llamara la atención. No soy de pegar gritos, nunca lo fui. A veces viene bien que alguien lo haga, para meter intensidad. Los entrenamientos tienen que ser como los partidos. Muchos valoraban su figura.

DB: ¿Creés que en el Barsa has sido el Setién puro, ese Quique rebelde que llevas dentro?

S: -Noooo. Desde luego que no. No he sido yo mismo. No he podido, o no he sabido, la realidad es esa. Cuando firmas por un club de una dimensión como el Barsa ya sabes que las cosas no van a ser fáciles a pesar de tener los mejores jugadores del mundo. La realidad es que yo no he podido ser yo, ni he hecho lo que tenía que hacer. Es verdad que podía haber tomado decisiones drásticas, pero tampoco hubieran arreglado nada en un espacio tan corto como el que he estado y en el que todo se concentró después del confinamiento. Hasta entonces el equipo estuvo bien. Íbamos cambiando muchas cosas. Al parón llegamos dos puntos por delante. Al volver, empezamos bien en Mallorca, pero la situación se complicó y la trayectoria del Madrid fue extraordinaria. Al final, la tensión nos pudo. Pero, realmente, hay situaciones que en otro contexto y en otras circunstancias yo tenía que haber sido diferente. No había tiempo ni para pensar, ni para trabajar. Si tomaba decisiones drásticas podían perjudicarnos. Teníamos la Liga ahí, la Champions ahí. Luego pasa lo que pasa contra el Bayern…

DB: -¿Te sientes estigmatizado por ese 2-8?

S: -Quedás tremendamente dañado, pasas a la historia del Barça con esa derrota. Asumo mi porcentaje de culpa. Algún día igual escribo sobre esto. Tras echarme me enteré de que la decisión ya estaba tomada antes del 2-8. Me enteré de todo.

DB: -¿Ganas de entrenar?

S: -No muchas… Estoy a gusto en casa, con el mar, con las vacas famosas. Ya pasé el luto.

Fuente: Ole

Fuente: https://www.eldiario24.com/nota/deportes/461917/quique-setien-rompio-silencio-cargo-contra-messi-leo-dificil-gestionar.html

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